Gracias a vuestra confianza, hemos podido adoptar un coral con Coral Soul. No es solo un gesto bonito: es una acción real de restauración marina, con certificado, fecha y un coral que ya ha sido reintroducido en el mar.
Este año, el regalo de Reyes de Made by Bloom ha sido ese. Recibir el certificado y saber que nuestro coralito seguirá creciendo bajo el agua gracias a decisiones conscientes hechas aquí, arriba.
Este año, el regalo de Reyes de Made by Bloom ha sido ese. Y tenía sentido que fuera así.
Crear belleza también implica responsabilidad
En Made by Bloom trabajo con materiales de primera calidad que vienen del mar, como las algas con las que alaboro nuestra purpurina. Por eso sentimos que crear algo bonito no puede ir separado de cuidar de dónde viene.
La purpurina no aparece de la nada. El mar tampoco es infinito.
Y cuando se entiende eso, empiezan a tomarse decisiones distintas.
Cuidar un coral no es un gesto simbólico: es apoyar un ecosistema entero.
Por qué el coral importa (y qué tiene que ver con la purpurina)
Los corales no combaten los microplásticos, pero los sufren. Al ser animales filtradores, pueden ingerir partículas microscópicas presentes en el agua, lo que afecta a su salud y a la del ecosistema que sostienen. Esto deja algo claro: el problema no se soluciona limpiando después, sino evitando generar más contaminación en origen.
Por eso, en Made by Bloom trabajamos con purpurina elaborada a partir de algas. No como una promesa grandilocuente, sino como una alternativa concreta al glitter convencional, que está hecho de microplásticos y acaba inevitablemente en el entorno. No es una solución total, pero sí una decisión coherente.
por si quieres saber un poco más, te comparto
- El artículo super bien explicado de Greenpeace por si quieres informarte mejor.
- y si tienes tiempo, un documental de Netflix donde verás la problemática real de nuestros corales
Nuestro coralito Made by Bloom

El coral que hemos adoptado pertenece a la especie Dendrophyllia ramea y se encuentra a 34 metros de profundidad.
No es simbólico ni decorativo. Está ahí, formando parte del arrecife, haciendo lo que los corales llevan haciendo millones de años: sostener vida.
Este gesto no pretende compensarlo todo ni adornar un discurso. Forma parte de una forma de trabajar y de tomar decisiones que busca coherencia entre lo que creamos y el impacto que dejamos.
Gracias por hacerlo posible
Cada vez que eliges purpurina biodegradable y apoyas una manera de crear más consciente, estás sosteniendo este tipo de acciones. Pequeñas, concretas y reales.
Este coral llamado Made by Bloom, es vuestro.
Devolver algo al mar no es un gesto mágico. Es un ritual sencillo: tomar consciencia, elegir mejor y asumir que crear belleza también implica responsabilidad.
Gracias por ello y gracias a Coral Soul por hacerlo posible
